martes, 9 de octubre de 2007

Travesía: Belice - Mexico - USA

Primer plano de un "Cathartes Aura", muy abundante en todo América Central


Ha pasado algún tiempo desde la última entrada pero es que los últimos días en Belice fueron algo ajetreados, después estuve cinco días con la mochila a cuestas por México y luego otra semana adaptándome a la vida en Los Angeles, una jungla bien distinta a la de Belice.

La última semana en Belice la dedicamos a trampear a los halcones para cambiarles los transmisores, que ya estaban quedándose sin batería, y poder seguirlos durante otros tres meses. Aldo se quedará dos meses más y harán sobrevuelos con avioneta (malditos!!!) para poder localizarlos cuando se dispersen .

El trampeo era teóricamente fácil, ya que los halcones acuden a comer casi todos los días al hacking. La trampa consistía en poner lazos alrededor de las codornices con las que seguíamos alimentando a los halcones. Un día tras otro fueron cayendo los halcones, exceptuando a AK, que se escapó y no ha vuelto a aparecer hasta la fecha. Una vez en la mano, Ángel y Marta procedían a cambiarles los transmisores, está vez serían en la cola. Aquí os dejo otro enlace más de las notas de campo del Peregrine Fund, esta vez es mía! pero con ayuda en la traducción de Marta, claro.

http://www.peregrinefund.org/notes_category.asp?category=Orange-breasted%20Falcon%20Project

Marta intentando tranquilizar a AM para ponerle el nuevo transmisor


Angel terminando de ponerle su nuevo transmisor

Los días transcurrían lentos, ya que los halcones se hacían de rogar. Los últimos días pudimos ver a placer a una pareja de Águilas Blanquinegras, una preciosa rapaz, que sospechamos fue la responsable de haber depredado a AD, el primer halcón que perdimos. Ya me iba preparando para la despedida, con la lagrimita contenida cuando vi por última vez a mis halcones. Esta estuvo a punto de salir cuando después de la última cena en HVI me hicieron un regalo con una tarjeta firmada por todo el personal... creo que apenas mantuve el tipo.

La bella Águila Blanquinegra (Spizastur melanoleucus)


Al día siguiente rumbo a Belize City con los managers y Aldo, mi querido compañero (se que lloró en la despedida pero su orgullo de macho mexicano le impide aceptarlo). Después autobús a Chetumal, México... que diferente el trato en la frontera mexicana con el de aduanas en USA, ya os contaré. En Chetumal apenas una hora y rumbo a Tulum. Esta es una ciudad bastante turística, centrada principalmente en sus playas y en las ruinas mayas, las únicas al lado del mar. Después de haber visto Tikal y Caracol, las ruinas de Tulum son más que decepcionantes. Tendría que esperar a Chichén Itza, al día siguiente, para poder asombrarme de nuevo con la grandeza de los templos mayas. Antes de dejar Tulum aproveché para nadar en la playa de Akumal. Arrecifes de coral, cientos de especies de peces y tortugas marinas por doquier es lo que se puede ver aquí. Cuando llego a Cancún... desastre! me doy cuenta que no tengo la cámara. O bien la perdí o me la robaron, el caso es que nunca jamas la encontré.

Ruinas de Tulum, de las pocas fotos que conservo de México

Fueron muy pocos días en México, pero la sensación que me dejó es que tenía que volver cuanto antes, la gente es encantadora, la comida buenísima y precios de alojamientos más que asequibles. Hay mucho que ver en México.

Mi llegada a USA fue espectacular. En Charlotte tenía dos horas de transbordo para mi vuelo a LA. Nada más llegar te encuentras con una enorme cola en aduanas, una para extranjeros y otra para residentes. Estuve 45 minutos en la cola, cuando pasé por una de las mesas y después de entregar ese papelito verde donde afirmo entre otras cosas que no soy un terrorista internacional, me toman foto y huella digital. La señora con tono recio y poco hospitalario me pregunta que voy a hacer en USA. Se lo intento explicar con mi limitado inglés, pero a la señora eso de ir a curar pajaritos por la jeta le suena bastante extraño, así que me da un numerito y me dice que pase a la siguiente sala. Me recibe otra señora, igual de simpática, foto, huellas digitales y a otra sala. En esta solo tengo que esperar otra media hora, después otro oficial de aduanas se dispone a interrogarme (no encuentro otro verbo más adecuado): que voy a hacer, donde me voy a quedar, que recursos tengo... el tío flipa cuando le digo que soy veterinario y más o menos me pregunta que qué demonios hago en USA y por qué no estoy trabajando en mi país. Parece que no le entra en la cabeza que no tenga una clínica privada y me pregunta que si he estado haciendo el gandul desde que me gradué... Yo le digo que seguramente vaya a perder mi vuelo a LA... el dice que "si te dejamos entrar en el país la compañía te pondrá en el siguiente vuelo, cuando quiera que sea". Foto, huellas digitales...consulta el ordenador durante unos cinco minutos, me pide billete de regreso a España, cotillea en todos mis papeles... aprobado, después de todo parece que no soy una amenaza para el país. Cojo mi equipaje, corriendo a la terminal, otro control de seguridad, otra cola más, zapatos fuera, portátil fuera, me pongo los zapatos por el camino mientras arrastro la mochila y llego a la sala de embarque cuando están cerrando la puerta con la lengua fuera:

¡Bienvenido al país de la libertad y las oportunidades!

4 comentarios:

txus dijo...

Yeray,da un poco de miedo viajar a USA después de leer tus aventuras.
Lamento mucho lo de la cámara, piensa en que debes cambiar de marca o modelo porque creo que estas dos últimas han sido "cenizas" ¡con las fotos que sacaban! que pena.......
No nos dices la fiesta de los halcones al irte, estarán tocando palmas, no?
Txiki, hasta la siguiente y recuerda¡cuidado con los de origen inglés!
Besotes, muchos
Txus

Juanjo Iglesias dijo...

joder ke aventura, a mi seguro que me hubieran deportado... bueno y lo de tu limitado inglés cuentaselo a otro, mamoncete.

juanjo

miguel dijo...

no te quejas na... que todo espor la seguridad del Universo... que el mundo está lleno de malos... que buenos sólo hay en el pais de las libertades...

un abrazo desde la casa de la locura y el estrés...

Ernestito fidelito dijo...

Maricón!
Claro que no lloré, los mexicanos (de a de veras) no lloramos. Y además que andas haciendo con esos pinches gringos racistas, fascistas, imperialistas y capitalistas?? yo t dije que te quedaras en mi país. Siento lo de tu cámra, pero yo sospecho que se las regalaste a las Alemanas. Jejeje diviertete con esas americanitas, ya que acá en belice hmmm....